Es una enfermedad producida por la fase larvaria de las tenias Echinococus granulosus y E. multilocularis, en cuyas fases adultas pueden parasitar el intestino del perro y el gato.
Estos adquieren la tenia comiendo vísceras infestadas, el hombre y los animales de campo, la contraen por la ingestión de huevos de la tenia,
La presencia de los parásitos en el intestino del perro o el gato no suele producir síntomas.
También en el hombre, la enfermedad puede pasar desapercibida durante muchos años. Es fundamental la prevención, ya que el único tratamiento es quirúrgico.
Para ello, no hay que darle nunca de comer al perro o al gato vísceras crudas; desparasitar al animal con un tenicida cada 3 meses; y lavar abundantemente con agua las verduras de consumo en crudo, ya que pueden ser portadoras de huevos de Echinococus.
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